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Dynamics of Glacial and Periglacial Environments:Moving Boundaries in a Changing Climate

Dr. Lukas Arenson (BGC Engineering Inc. y Universidad de Manitoba, Canadá)

El Dr. Lukas Arenson es un destacado experto en ingeniería del permafrost, con más de 25 años de experiencia en consultoría e investigación. Es Ingeniero Geotécnico Principal en BGC Engineering, en Vancouver, Canadá, donde se especializa en mecánica de suelos congelados, evaluaciones de riesgo periglacial y modelado geotérmico.

Obtuvo su doctorado en ingeniería civil en ETH Zúrich (Suiza), donde estudió los efectos del cambio climático en la estabilidad del permafrost de montaña, particularmente en glaciares de roca. Ha trabajado en ambientes de permafrost en Canadá, Alaska, Groenlandia, los Alpes europeos, los Andes sudamericanos y Asia.

Ha participado en numerosos proyectos relacionados con infraestructura y desarrollo minero en regiones árticas y de permafrost de montaña, así como en iniciativas vinculadas con resiliencia, adaptación y mitigación frente al cambio climático para infraestructuras del norte.

Es Profesor Adjunto en la University of Manitoba y en Polytechnique Montréal, y dicta con frecuencia cursos y conferencias sobre ingeniería del permafrost para audiencias académicas y profesionales. Ha publicado numerosos trabajos en revistas científicas con revisión por pares y libros, centrados en temas como mecánica de suelos congelados, ingeniería del permafrost, glaciares de roca y glaciología.

Forma parte del comité editorial del Canadian Geotechnical Journal y ha sido editor asociado de Permafrost and Periglacial Processes y miembro del comité editorial de Cold Regions Science and Technology. Además, participa activamente en el desarrollo de estándares y lineamientos técnicos para la ingeniería del permafrost.

El Dr. Arenson ha recibido diversos reconocimientos por su trabajo, entre ellos el Premio Troy L. Péwé en 2003 y el Roger J. E. Brown Memorial Award de la Canadian Geotechnical Society en 2010 y 2022. Fue presidente de la Canadian Permafrost Association y actualmente es Vicepresidente de la International Permafrost Association.

Resumen

Los paisajes de alta montaña de los Andes sudamericanos están experimentando transformaciones profundas como resultado del rápido cambio climático. Los ambientes glaciares y periglaciares, que influyen en el almacenamiento y transporte de agua, la transferencia de sedimentos y la estabilidad de laderas en estas regiones montañosas, están respondiendo de maneras fundamentalmente distintas.

Los glaciares andinos reaccionan rápidamente a los cambios en la temperatura atmosférica y, de forma crítica, a las variaciones en los patrones de precipitación. Cambios en la nevadas, la intensa radiación solar, el desplazamiento de la isoterma de cero grados y las modificaciones en los regímenes estacionales de precipitación tienen un impacto inmediato en el balance de masa glaciar, lo que conduce a una acelerada retracción, adelgazamiento y desaparición de los glaciares. Estas respuestas rápidas se traducen directamente en cambios a corto plazo en la magnitud y el momento del escurrimiento, aumentando tanto los riesgos de escasez de agua en las estaciones secas como los peligros de inundaciones durante eventos extremos.

En contraste, el permafrost y los ambientes periglaciares responden mucho más lentamente a las forzantes climáticas debido a su inercia térmica y a los efectos amortiguadores del hielo del suelo y de la capa activa. La degradación del permafrost en los Andes está impulsada principalmente por aumentos a largo plazo en la temperatura del suelo, mientras que los cambios en la precipitación desempeñan un papel comparativamente menor. Como resultado, las formas del relieve periglacial, como los glaciares de roca, pueden continuar almacenando hielo en el subsuelo y liberar agua muy lentamente y a tasas prácticamente imperceptibles mucho tiempo después de que los glaciares hayan desaparecido. Sin embargo, esta respuesta retardada puede influir en procesos de desestabilización en curso, incluyendo la pérdida progresiva de resistencia del hielo, el aumento de las tasas de creep (fluencia) y el potencial desarrollo de inestabilidades profundas de ladera.

La velocidad sin precedentes del cambio climático actual no tiene un análogo histórico, lo que amplifica la divergencia entre los sistemas glaciares de respuesta rápida y los ambientes periglaciares que se ajustan lentamente. Este creciente desequilibrio está generando condiciones nuevas y aún poco comprendidas para los sistemas hidrológicos y los geopeligros, incluyendo peligros compuestos y riesgos encadenados, que pueden involucrar aluviones por vaciamiento de lagos glaciares (GLOFs), fallas de laderas asociadas al permafrost y efectos en cascada aguas abajo.

Comprender estas respuestas asincrónicas es fundamental para anticipar la disponibilidad futura de agua, gestionar los peligros de alta montaña y desarrollar estrategias sólidas de resiliencia frente al cambio climático en las regiones andinas, cada vez más expuestas a extremos climáticos.

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