En el Congreso Geológico podés aprender todo sobre Vaca Muerta

Publicado el: 10 agosto, 2017

Varios cientos de personas poblaron ayer el salón de convenciones del Sheraton. Y en el exterior, el tráiler de YPF sedujo a los visitantes.

No solo se dijo, se escribió, se enseñó y se debatió sobre la Tierra. Antes de todo ello, la Tierra (la nuestra, la del norte) fue expresada en música, regalada por los chicos de la orquesta Rolando “Chivo” Valladares, del Centro Comunitario Mate Cocido, dirigida por Rony López. Después, la música de todos (el Himno Nacional) las presentaciones y las bienvenidas terminaron de abrir simbólicamente las puertas del XX Congreso Geológico Argentino.

Las puertas físicas estaban abiertas desde hacía largo rato, y el foyer del centro de convenciones del hotel Sheraton (una de las dos sedes del evento, la otra es el Catalinas Park) parecía un hormiguero. La actividad era febril.

Apto para todo público

El congreso no se lleva adelante solo puertas adentro: sobre la avenida Soldati, un tráiler de YPF espera a los tucumanos.

“Especialmente, a los jóvenes”, destacó Juan, licenciado en Medio Ambiente y uno de los guías de YPF (que prefirieron no dar su apellido). “Queremos, entre otros objetivos, mostrar cómo se obtiene el petróleo. Y queremos contarles especialmente sobre el gran yacimiento de Vaca Muerta”, añadió.

Como para que te ubiques: Vaca Muerta es un yacimiento enorme (abarca territorios de las provincias de Neuquén, Río Negro, La Pampa y Mendoza), y se calcula que, puesto a producir, alcanzará los 27.000 millones de barriles, lo que significa multiplicar por 10 las actuales reservas petroleras de la Argentina.

“No es un yacimiento convencional, por el tipo de rocas: son menos permeables y no basta una simple perforación. Esto obliga a usar un medio de extracción que tampoco es convencional, llamado estimulación hidráulica”, explicó Pablo, que es geólogo.

“En el tráiler les mostramos cómo se procede para extraer el petróleo, pero además, y fundamentalmente, la importancia de las disciplinas como las ingenierías, la geología y la geofísica, entre otras. El campo laboral es muy amplio y el trabajo en equipo, fundamental”, añadió.

El tráiler está disponible todo el día (hasta las 18) y se queda frente al parque 9 de Julio hasta que termine el congreso, el viernes.

Puertas adentro

Después de la inauguración arrancaron las primeras actividades masivas en el auditorio: la presentación del libro “Geología imprescindible”, con coordinación editorial de José Pablo López, y la primera de las conferencias magistrales.

Mientras, en el foyer, la actividad era incesante: decenas de stands informativos y comerciales atrapaban la atención del público. Y en este, la diversidad era el denominador común: estudiantes, graduados y docentes medios que portaban rastas morenas, barbas severas o cabezas canas; vestidos con jeans, y sosteniendo mates y termos, pero también con formales trajes o tacos aguja; hablando en inglés, en “español de España”, o con cadencias chilenas, cordobesas, riojanas, algunas complicadas de descifrar… y tucumanas, claro.

Lea Leuzinger, por ejemplo, es paleontóloga e investiga huevos de dinosaurios; vino de La Rioja, pero es franco suiza. Habla muy bien castellano, aunque se le escapa Suiza de vez en cuando.

En la misma zona en que se desempeña Lea buscan las rocas grantíticas con las que trabajan Marcos Macchioli Grande, Sebastián Rocher, Gimena Uran (que en realidad es de Chubut) y Virginia Reinoso. “¡Y los cinco compartimos también oficina!, contó Marcos. Todos están entusiasmados con la posibilidad de aprender cosas nuevas, actualizar las que conocen y tejer redes profesionales. “Es tan bueno como esperábamos”, afirmó Marcos. “¡Las mejores medialunas saladas que comimos en mucho tiempo”, agregó muerto de risa.

Con ellos conversaba Fernando Lavié, también paleontólogo, pero cordobés. Es becario del Conicet e investiga braquiópodos inarticulados (“una especie de almeja”, explica, piadoso, ante la cara de “susto” de la cronista) hallados en la precordillera argentina. “Vivieron hace unos 400 millones de años, y, además de permitir conocer cómo era la fauna de esa época, su presencia ayuda a hacer una datación aproximada de las rocas”, explicó.

Ellos son sólo una pequeñísima muestra de la población del Congreso Geológico, tan variada como el propio temario, para el que harán falta sesiones simultáneas y en ambas sedes (la otra es el Catalinas Park) porque los 800 expositores no tendrán tiempo material de escucharse unos a otros en cinco días.

Ámbitos tan variados como soberanía, minería, matriz energética argentina, los riesgos geológicos, el desarrollo sostenible y la formación de los docentes medios para que ellos enseñen bien las ciencias de la Tierra, entre otros, serán sometidos a debate esta semana, y los organizadores esperan la participación de los interesados, sin necesidad de que sean geólogos. Acercate: hay mucho para aprender.

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